16 junio 2011

El mohín del MIA

En el pleno de investidura del pasado sábado se pudo ver a los dos concejales del partido político titubear, hacer gestos, incluso se pudo notar, lo que yo he denominado, escozor al jurar el cargo.

El problema del juramento era esta parte: “Juro lealtad al rey”

Como republicana entiendo el gesto y entiendo que la fórmula podría cambiarse y no resultar incómoda para nadie si se jurase lealtad al jefe de estado.

Puedo entender también la postura que algunos defienden “las cosas son como son”. Vale las cosas son como son pero no dejan de ser incómodas para alguien porque sean como son. Podría intentar estirar este argumento con el comunismo y el “agnosticismo” de la propiedad privada, vivimos en un país en el que existe la propiedad privada y hay que respetarlo pero también muchos ciudadanos manifiestan abiertamente su postura contra la propiedad privada.

Todo esto viene a que no entiendo los ataques contra Rafael y Daniel, los dos concejales, ellos simplemente muestran su opinión: son republicanos y no quieren estar obligados a jurar lealtad a una figura que no quieren ahí.

Otra opción es rescatar el “por imperativo legal”, esta opción me parece absolutamente descartable porque es la manera bonita de decir “lo digo porque me obligan pero me importa un cuerno”. Esta fórmula es usada muchas veces por el PP cuando habla de leyes con las que no está de acuerdo como la ley del aborto o la ley del matrimonio homosexual. No parece “grave” ¿verdad? Estiremos cual chicle el argumento:

“Yo, Pepito, miembro de Bildu condeno por imperativo legal cualquier acto violento de la banda terrorista ETA” ¿Nos lo creeríamos? No, diríamos que lo dice para salir del paso, que lo obligan pero que no lo hace porque lo siente. Pienso que es más fácil usar la primera opción; modificar el discurso para la jura de cargo. Juremos lealtad al jefe de estado.

¿Por qué abucheamos a dos personas que muestran abiertamente su rechazo a esta fórmula tan arcaica? ¿Por qué recriminamos las creencias de ambos? ¿Es democrático perseguir la manifestación de las opiniones? Muchos recriminan que es irrespetuoso, o sea que a los monárquicos les “hace daño” entonces ¿los católicos deberían reprender a los ministros que no juren el cargo con la mano en la Biblia? Vale, ellos pueden elegir pero… ¿por qué no puede elegirse también si se jura lealtad al rey o al jefe de estado? El resultado es el mismo, hoy en día en España se juraría lealtad a la misma persona pero se le jura como jefe de un estado, no como rey del mismo.

Si alguien quiere ver el momento mencionado lo puede ver aquí, aproximadamente minuto 1:54

Me gustaría conocer vuestras opiniones; ¿os parece ofensivo? ¿cambiaríais el juramento?, etc :))

2 comentarios:

  1. Me parece sensato dar a elegir, tal y como se hace con la Biblia. No se puede obligar a nadie a ser cristiano, como tampoco se le puede obligar a ser monarquista.

    Muy bien dicho. ¡Sigue así!

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Quod scripsi scripsi (Derrochando cultura xD)